La Gratuidad en la Educación Superior explicada con manzanitas

En esta columna buscamos explicar con manzanitas como será la gratuidad en la educación superior a partir del año 2016, a partir de la aprobación del presupuesto en la Cámara de Diputados. Con 69 votos a favor, 35 en contra y 6 abstenciones, los honorables aprobaron el presupuesto destinado a educación para el 2016, lo que permitirá brindar gratuidad en la educación escolar y superior para los alumnos pertenecientes al 50% de hogares más vulnerables que deseen estudiar en planteles afiliados. No obstante esta aprobación no ha estado exenta de críticas, pues la letra chica tiene mucho que decir. Al respecto en Economía Para Todos queremos explicar cuáles son las condiciones para acceder a gratuidad en la educación superior el próximo año. Con manzanitas veremos en detalle realmente de que se trata el inicio de la promesa emblemática de este Gobierno: la gratuidad en la educación.

El Presupuesto de Educación

Ministro Valdes y Ministra Delpiano
Ministro Valdes y Ministra Delpiano

$9.391.288 millones de pesos. Eso es lo que gastará el Gobierno en el Ministerio de Educación durante el año 2016. Un 9,1% más de lo presupuestado y gastado en 2015. Este aumento en el presupuesto del Ministerio es doblemente superior al aumento porcentual en el presupuesto general del Estado. De estos recursos $7.171.146 millones de pesos serán destinados a la Subsecretaría de Educación, encargada de distribuir parte de esos recursos a las universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales que cumplan con los requisitos exigidos por el Gobierno para adherirse a la gratuidad. Es decir, un 76% del presupuesto a educación estará destinado a la Subsecretaría.

Ya considerando esta última cifra serán $1.819.152 millones de pesos los que se destinarán a financiar la gratuidad en la educación superior. Esto quiere decir que de cada $100 pesos que se gaste en el Ministerio de Educación $19 serán para financiar la gratuidad en universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales que adhieran a esta medida.

¿QUIÉNES PODRÁN ESTUDIAR GRATIS UNA PROFESIÓN?

Universidades del CRUCH
Universidades del CRUCH

El Gobierno dejó claro que la gratuidad será sólo para algunos. En concreto se establecieron reglas que deben cumplir los planteles para poder acceder a los recursos del Estado y así que algunos de sus alumnos puedan estudiar gratuitamente una carrera conducente a una profesión.

En el marco de las universidades la gratuidad será extensiva para aquellas casas de estudios que sean parte del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, más conocido como CRUCH. Este consejo está conformado por 25 universidades, estatales y privadas, las cuales son:

  1. Universidad de Chile
  2. Pontificia Universidad Católica de Chile
  3. Universidad de Concepción
  4. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
  5. Universidad Técnica Federico Santa María
  6. Universidad de Santiago de Chile
  7. Universidad Austral de Chile
  8. Universidad Católica del Norte
  9. Universidad de Valparaíso
  10. Universidad de Antofagasta
  11. Universidad de La Serena
  12. Universidad del Bío-Bío
  13. Universidad de La Frontera
  14. Universidad de Magallanes
  15. Universidad de Talca
  16. Universidad de Atacama
  17. Universidad de Tarapacá
  18. Universidad Arturo Prat
  19. Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación
  20. Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación
  21. Universidad Tecnológica Metropolitana
  22. Universidad de Los Lagos
  23. Universidad Católica del Maule
  24. Universidad Católica de la Santísima Concepción
  25. Universidad Católica de Temuco

Sin embargo el Gobierno ha dado luces de que algunas universidades privadas también podrán acceder a la gratuidad a partir del próximo año, siempre y cuando cumplan los requisitos establecidos. Estos requisitos son:

  • Universidades acreditadas por cuatro años o más.
  • Universidades cuyos integrantes de la corporación o fundación universitaria no sean sociedades comerciales con fines de lucro.
  • Universidades que consideren representantes en su estamento estudiantil.

Para el caso de centros de formación técnica (CFT) e institutos profesionales (IP) los requisitos son:

  • Estar constituidos y organizados como personas jurídicas sin fines de lucro.
  • Contar con acreditación vigente.

Las universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales que cumplan con estos requisitos deberán suscribir un convenio con el Ministerio de Educación antes del 22 de Diciembre de 2015. Para acceder al convenio deben declarar que no cobrarán ni un peso a los alumnos. Esos ingresos serán reemplazados por un aporte estatal. Así un alumno podrá acceder a gratuidad tan sólo con la matrícula en una universidad parte del convenio.

Para el caso de CFT y IP la firma del convenio podría ser reemplazada por el cambio de personalidad jurídica, desde con fines de lucro a sin fines de lucro, sin perder con ello la acreditación vigente.

¿Cuál será el aporte del Estado a CADA PLANTEL?

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La educación superior es un ejemplo de las diferencias existentes entre “precio” y “valor”. En Chile existen 2 versiones que determinan el precio y valor de una carrera universitaria. Esto se conoce como arancel, el cual corresponde al valor anual de una carrera.

La primera versión es el arancel real. Este corresponde a lo que cada universidad actualmente cobra al alumno año a año por el derecho a estudiar esa carrera en esa casa de estudios. La segunda versión es el arancel de referencia, un valor fijado por el Ministerio de Educación, el cual suele ser menor al arancel real fijado por las universidades. Dado esto es que muchos alumnos que son beneficiarios del Crédito con Aval del Estado (CAE) aun así deben pagar dinero a una universidad, dado que el CAE financia hasta el 100% del arancel de referencia, y no el arancel real.

Las universidades han señalado que no pueden brindar gratuidad si el Estado les pagará el arancel de referencia y no el real estimado por ellos. Ante esto es que el Ministerio de Educación creó un nuevo mecanismo de calculo llamado: arancel regulado.

El arancel regulado es un promedio ponderado entre aranceles de universidades con el mismo número de años de acreditación. Para ilustrarlos utilizaremos un ejemplo práctico. La Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile son las únicas universidades que cuentan con 7 años de acreditación (la máxima posible). En ambas universidades se imparte la carrera de Ingeniería Comercial. Imagine que en la PUC 10 alumnos estudian Ingeniería Comercial y pagan un arancel de $150. En tanto, en la U. de Chile igual asisten 10 alumnos, pero estos pagan $100. En total la PUC ingresa $1.500 en aranceles por Ingenieria Comercial, mientras que en la UChile ingresan $1.000. Considerando que en conjunto ambos planteles imparten educación para 20 alumnos el arancel promedio resulta de la división entre $2.500 (suma de ingresos por aranceles) y 20 (suma de alumnos). Esto da un arancel regulado de $125.

El arancel regulado será el monto a asignar por el Estado a cada universidad que decida impartir educación gratuita. En nuestro ejemplo vemos que la Universidad de Chile recibirá mayores recursos que antes, mientras que la Pontificia Universidad Católica recibirá menos. Para impedir que algunas universidades se sientan desfavorecidas el Ministerio de Educación entregará recursos extra a aquellas instituciones donde existan diferencias entre el arancel real y el regulado. En el caso de la PUC la diferencia es de $25. El Estado les dará esos $25. No obstante, si la diferencia hubiese sido de $26 el Estado sólo hubiese transferido $25, dado que el aporte extra no puede ser mayor al 20% del arancel regulado. Ese $1 de saldo deberá ser asumido por la PUC.

Más CRUCH, menos privadas “NO TRADICIONALES”

Autoridades del Consejo de Rectores
Autoridades del Consejo de Rectores

Si bien el Gobierno aumentó los recursos destinados a educación superior, la gratuidad no será financiada exclusivamente por estos recursos extra. Para garantizar que las universidades del CRUCH puedan otorgar gratuidad disminuyeron recursos destinados a otros planteles. Una de las partidas que más disminución experimentó fue el denominado “Aporte Fiscal Indirecto”.

Este aporte del Estado consiste en una asignación a universidades que concentren alumnos con altos puntajes PSU. A estos recursos podían optar todas las universidades acreditadas, ya sean del CRUCH o no. Una de estas universidades es la Universidad del Desarrollo, donde yo estudié Ingeniería Comercial y un Master en Finanzas. Esta universidad, junto con otras privadas, ofrecen descuentos en el arancel anual de carreras a alumnos que hayan obtenido buen resultado en la PSU. Yo, en su minuto, logré beneficiarme de un 50% de descuento. Esta rebaja la Universidad del Desarrollo la vio compensada con recursos del Aporte Fiscal Indirecto.

Lamentablemente, dado que estos recursos (entre otros) disminuyeron, seguramente universidades como la Del Desarrollo no podrán ofrecer descuentos similares a los ofrecidos hasta la fecha.

¿gratuidad para quien lo necesita?

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El 11,5% de los alumnos de la Pontificia Universidad Católica de Chile provienen de colegios y/o liceos municipales. En la Universidad de Chile esta cifra se eleva a 27,1%. En tanto en la Universidad Santo Tomás el porcentaje se eleva al 36,2%. La Universidad Santo Tomás alberga mayor porcentaje de alumnos provenientes de colegios y/o liceos municipales que la Universidad de Chile y la PUC. No obstante sólo la PUC y la U. de Chile podrán brindar educación gratuita. 

Imagine que en Chile existen 10 alumnos con diferentes realidades socioeconómicas. En el hogar de 5 de esos alumnos el ingreso per capita es inferior a $154.166, por ende les correspondería obtener educación gratuita. Sin embargo, 3 de esos 5 alumnos optaron por estudiar en la Universidad San Sebastián y los 2 restantes en alguna universidad del CRUCH. Lamentablemente sólo estos 2 últimos alumnos podrán estudiar gratis, dado que la Universidad San Sebastián no está contemplada en la gratuidad del Estado por no ser parte del CRUCH. La esperanza de estos alumnos es que la USS pueda acceder al convenio fijado por el Ministerio de Educación. Sin embargo, de no ser así, la realidad es que la gratuidad no será efectiva para alumnos del 50% de hogares más vulnerables, sino que la gratuidad será para los alumnos del 50% de hogares más vulnerable que asistan a una universidad del CRUCH. En este ejemplo vimos que la gratuidad sólo será extensiva para el 20% de alumnos más vulnerables. El 30% restante se quedará sin gratuidad dado que escogieron una universidad no adscrita al convenio.

REFLEXIÓN

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Estoy feliz por el comienzo de la gratuidad en educación. Miles y miles de alumnos de universidades del CRUCH se verán beneficiados por esta reformaEsto es un avance hacia una sociedad equitativa. Ningún alumno debiese quedarse fuera de la educación superior por falta de recursos. Esa debiese ser la premisa que guíe esta profunda reforma al sistema de educación en Chile. No obstante la letra chica del inicio de la gratuidad plantea escenarios de duda y escepticismo.

La gratuidad debe ser para todos quienes lo necesitan. Yo vivo con mis abuelos paternos en Hualpén, VIII Región del Bío-Bío. Ellos me criaron en una comuna con altos porcentajes de pobreza e indicadores de delincuencia. El ingreso per capita de nuestro hogar es de poco menos de $100.000, gracias a la pensión de mi abuelo y la pensión de dueña de casa de mi abuela. La gratuidad en la educación superior me habría servido mucho. Sin embargo, de acuerdo a esta reforma, yo no habría podido acceder a ese beneficio dado que opté por estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad del Desarrollo. Lo hice conscientemente, dado que cuando ingresé a la universidad creí que la UDD impartía mejor Ingeniería Comercial que la Universidad de Concepción, Universidad del Bío-Bío o Universidad Católica de la Santísima Concepción (universidades del CRUCH). Así también lo cree gran parte del mercado laboral. Aun creo eso. Pero eso no lo cree el Estado.

En general no soy indiferente ante el lucro existente en la educación superior. Sin embargo me resulta más importante la calidad de la carrera e institución. El optar por la UDD respondió al hecho de que podría acceder a una buena educación, y a un titulo profesional validado por el mercado laboral. Aquello reducía el riesgo de permanecer mucho tiempo sin empleo. En ese sentido me resulta lamentable que alumnos en la misma situación que yo viví puedan verse privados de la gratuidad, dado que esta sólo será extensiva en algunas universidades. Puede darse el caso de que un alumno deba optar por una universidad que no haya sido su primera preferencia simplemente porque en ella dan gratuidad y en otra no. Resulta nocivo para la economía que el Estado termine, indirectamente, eligiendo la universidad por ti. 

Aun más nocivo resulta el hecho de que el Estado decida dar menos recursos a unas universidades con tal de financiar a otras. Eso perjudica a los alumnos vulnerables que asisten a estas universidades desfavorecidas. Y es que yo pienso que una familia solo piensa en el futuro de sus hijos. Esos hijos piensan en su futuro. La discusión del lucro, o el destino de los recursos aportados, es una discusión ética, moral e ideológica que concierne principalmente al Estado y a los dueños de universidades. Resulta lamentable que durante el tiempo en que esta discusión no logre un acuerdo miles de alumnos deban resentir el no poder acceder a gratuidad o a menores becas y descuentos. 

Como siempre, juzgue usted. En la diversidad de opiniones, en un marco de respeto, están las esperanzas de mejores políticas públicas. Lo concreto es que en 2016 comienza la gratuidad en la educación superior, enfocada a alumnos pertenecientes al 50% de hogares más vulnerables que elijan entre las 25 universidades del Consejo de Rectores, o privadas que accedan al beneficio cumpliendo requisitos. La lista definitiva de universidades se conocerá después del 22 de diciembre. Ojalá que, finalmente, aun con letra chica se cumpla la premisa que debe primar en esta reforma: gratuidad para quien lo requiera. De lo contrario seguirán existiendo alumnos que se quedarán sin la posibilidad de convertirse en profesionales por falta de recursos.

 

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