El Sistema Proporcional en Chile explicado con manzanitas

En las recientes elecciones parlamentarias Alberto Mayol, ex precandidato presidencial del Frente Amplio, obtuvo 25.299 votos en el distrito 10. Lamentablemente, no resultó electo diputado. Muy por el contrario fue lo que sucedió con su compañera de pacto, Natalia Castillo, quien tras conseguir 4.452 votosresultó electa diputada. De igual manera, Gonzalo Winter, otro candidato del Frente Amplio compitiendo en el mismo distrito, también será parte del nuevo Congreso a partir del próximo año. ¿Cuántos votos le permitieron convertirse en diputado? 5.230.

Lo sucedido en el distrito que aglutina las comunas de Providencia, Ñuñoa, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja, es sólo un ejemplo de muchos resultados electorales que, para algunos, resultan injustos. Y es que son más de 30 los candidatos que lograron convertirse en diputados o senadores, aun cuando obtuvieron menos votos que un rival. En particular, 2 candidatos de Revolución Democrática ingresarán al Parlamento con menos del 1,5% de los votos válidamente emitidos de su distrito, lo que representa un récord histórico.

¿Por qué? Este es el debut del nuevo sistema de elección de diputados y senadores. Este es el debut del Sistema Proporcional.

LA PARADOJA DEL DISTRITO 10

El distrito 10 conformado por Providencia, Ñuñoa, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja debía elegir 8 diputados. En total, 7 fuerzas políticas o “pactos” compitieron por estos cupos. Cada “pacto” estaba conformado por más de un “subpacto“. El “pacto” Frente Amplio del distrito 10 estaba conformado por 4 “subpactos“:

  1. Partido Humanista: 1 candidato.
  2. Partido Igualdad: 1 candidato.
  3. Partido Ecologista Verde: 4 candidatos.
  4. Revolución Democratica: 3 candidatos.

Así, en total el Frente Amplio llevó 9 candidatos a diputado por el distrito 10.

En la figura se puede apreciar el número de votos que obtuvo cada pacto. La suma de los 9 candidatos del Frente Amplio fue de 152.309 votos. Sin embargo, los 9 candidatos que llevó el pacto Chile Vamos lograron en conjunto una votación superior: 168.214 votos. De esta manera, el primer diputado electo lo ganó Chile Vamos.

Ojo. Ya que Chile Vamos eligió el primer diputado, la votación de su pacto debe dividirse por 2 para competir por el segundo diputado a elegir. Tras la división de los votos de Chile Vamos tenemos que el Frente Amplio se impone, por lo que ellos ganan el segundo diputado.

Al elegir al segundo diputado, ahora los votos del Frente Amplio son los que deben dividirse por 2. Este resultado competirá con los votos ya divididos de Chile Vamos y los votos aun no divididos del resto de los pactos (pues el resto de los pactos aun no ha elegido ningún diputado). La división de Chile Vamos se impone a la división del Frente Amplio. Así, el tercer diputado es para Chile Vamos.

Ahora los votos de Chile Vamos deben ser divididos por 3. Así, el cuarto diputado se lo lleva el Frente Amplio. ¿Ya va entendiendo la mecánica?

Recién el quinto cupo lo obtiene La Fuerza de la Mayoría, tras la división por 3 realizada a los votos de Chile Vamos y Frente Amplio. Será el único diputado que la Nueva Mayoría obtendrá.

Al final del ejercicio los resultados son:

  1. Chile Vamos: 4 diputados.
  2. Frente Amplio: 3 diputados.
  3. La Fuerza de la Mayoría: 1 diputado.

9 CANDIDATOS. 3 DIPUTADOS. ¿QUIÉNES?

Tras la votación que obtuvo cada pacto se determinó cuantos diputados obtuvo cada uno. Vimos claramente que el Frente Amplio logró obtener 3 escaños. ¿Cómo saber quienes de los 9 candidatos son los 3 diputados electos? 

El ejercicio debe repetirse, pero esta vez dentro del pacto. Recuerde que el Frente Amplio estaba compuesto por 4 subpactos.

Como se puede apreciar, el primer diputado es para Revolución Democrática, dado que este subpacto obtuvo ostensiblemente más votos que los restantes del Frente Amplio. Al elegir el primer diputado, los votos de RD deben ser divididos por 2. Aun con la división, nuevamente RD se impone al resto de los subpactos, por lo que elige al segundo diputado. Finalmente, aun con la división de 3, RD se impone al resto y por tanto elige al tercer diputado.

La votación de Giorgio Jackson fue tan avasalladora que permitió que los votos totales de Revolución Democrática, sometidos a división por 2 y 3, se impusieran a la votación del resto de los subpactos del Frente Amplio. Así, Natalia Castillo y Gonzalo Winter fueron electos diputados, aun cuando obtuvieron menos de un quinto de los votos que obtuvo Alberto Mayol.

LOS FANTASMAS DEL BINOMINAL

Desde el retorno a la democracia la elección de diputados y senadores estuvo definida por el sistema binominal. Este sistema era un sistema proporcional, igual al que opera hoy y debutó el pasado domingo, sólo que antes habían más distritos, con menos comunas, y en la mayoría de ellos se elegían 2 diputados (en algunos distritos de la Región Metropolitana se elegían 4).

El objetivo de este sistema es la conformación de un Congreso equilibrado, donde exista oposición. Así, por años este mecanismo posibilitó que Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente eligieran diputados y senadores que obtenían menos votos que algún rival. Tal fue el caso de José Antonio Kast en las elecciones parlamentarias de 2013, quien obteniendo menos votos que Victor Barrueto del PPD, resultó electo.

Sin embargo, el sistema también promueve que los parlamentarios electos provengan de pactos y partidos políticos, en desmedro de candidaturas independientes. Así, Fulvio Rossi fue electo senador en 2009 aun cuando el independiente libre de pacto, Salvador Urrutia, obtuvo más votos.

de ganadores y perdedores

A continuación se aporta una lista de candidatos que fueron electos senadores  o diputados, aun obteniendo menos votos que un rival. Se presentan casos donde la diferencia de votos, a nivel porcentual, es grande.

REFLEXIÓN

Sería interesante ver como habría quedado compuesta la Cámara de Diputados y el Senado si el sistema de elección fuese en base a mayorías absolutas (gana candidato que saca más votos). El análisis requiere arduo trabajo. Lo cierto es que el sistema proporcional, tanto la versión binominal como la que debutó el pasado domingo, promueve la conformación de un Congreso equilibrado y crea oposición, resulte quien resulte electo Presidente de la República en segunda vuelta.

Imagine un país donde sólo existe un Parlamento compuesto por 10 senadores. Imagine que 9 son afines al Presidente, mientras que sólo 1 es oposición. El Presidente podrá gobernar tranquilamente y a destajo, toda vez que podrá aprobar todos los proyectos de ley que desee impulsar, pues posee el 90% de los votos del Parlamento.

Ahora imagine que sólo 1 diputado es afín al Presidente. El Mandatario no podrá impulsar nada de su programa de Gobierno, pues el 90% de los votos del Parlamento están en su contra. La única opción para este Presidente será gobernar a punta de decretos, sin someter ningún proyecto ante el Parlamento. Así lo hizo la Junta Militar, que disolvió el Congreso. Una dictadura. 

A pesar del balance, los resultados de la última elección parlamentaria revelan que un importante número de diputados electos no fueron los escogidos por la ciudadanía. En algunos casos provienen del mismo pacto que los escogidos por la población. En otros, simplemente son personas que se ubican en la vereda política opuesta a los candidatos que la gente eligió.

Esto último nos debe invitar a la reflexión. Tras el cambio del sistema electoral: ¿La ciudadanía está mejor representada que antes?