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Mañana el Presidente Piñera realizará la primera Cuenta Pública de su segundo periodo al mando del país. La opinión pública ha especulado sobre cuáles anuncios realizará en la ocasión, y qué medidas concretas se comunicarán al país. En lo particular, muchos partidarios del Presidente se mantienen expectantes sobre si la nueva administración modificará parte o la totalidad de las reformas aprobadas, implementadas y/o anunciadas por la administración anterior, liderada por la ex Presidenta Michelle Bachelet. Así, muchos han puesto el foco en conocer que pasará con la Reforma Tributaria, Laboral, la nueva Constitución y la Reforma al Sistema de Pensiones.

Sobre esto último, hace dos días el Mandatario dio una señal potente, al anunciar el retiro del proyecto de reforma constitucional que creaba el “Consejo de Ahorro Colectivo. Para efectos concretos, esta acción supuso el fin definitivo de la reforma al sistema de pensiones que quiso implementar, tardíamente, la ex Presidenta Bachelet. La actual administración no tuvo reparos para desestimar lo que Bachelet anunció con “bombos y platillos” por medio de cadena nacional en abril de 2017.

El Presidente Piñera tiene planes muy distintos a los de la ex Mandataria en torno al cuestionado sistema AFP. El Mandatario desea impulsar una reforma, pero a su manera y la de los suyos. Una reforma que, en esta oportunidad, decidimos explicar con manzanitas.

EL PLAN DE BACHELET

En abril de 2017, la ex Presidenta Bachelet anunció por cadena nacional el envío de 3 proyectos de ley que conformaban una reforma al sistema de pensiones. En su comunicado, la ex Mandataria señaló que su administración buscaría aumentar el ahorro obligatorio que deben realizar los trabajadores de cara a la vejez, de un actual 10% de los salarios a un 15%.

El 5% de salarios, también llamado “ahorro adicional“, serían administrados por una entidad pública y autónoma. Así, la administración Bachelet dejaba en claro que las AFP no administrarían más dinero de los trabajadores, sino que esta labor la desempeñaría el Estado.

Para finalizar, en aquella oportunidad la Mandataria señaló que un 3% de los 5% adicionales formarían parte de una cuenta individual de ahorro de cada trabajador, así como el 10% actual obligatorio. En tanto, el 2% restante, pasaría a acumularse con los 2% de todos los trabajadores y así construir un pozo común, conocido como ahorro colectivo. Estos fondos se utilizarían para incrementar las pensiones más bajas. 

EL PLAN DE PIÑERA

Las ideas de la ex Presidenta Bachelet no encontraron mayoría en el Congreso. A principios de año, la Cámara de Diputados desestimó discutir el proyecto. Así, a semanas de dejar el poder, la ex Mandataria vio como sus intenciones de cambiar el sistema de pensiones se esfumaban. En esa tónica, hace 2 días, el Presidente Piñera instaló la lápida definitiva.

Los planes del Presidente son muy distintos. El Mandatario propondrá a la Nación incrementar el ahorro obligatorio de los trabajadores desde un 10% a un 14% del salario. En principio, el 4% de ahorro extra iría a la cuenta individual de cada trabajador. Sin embargo, cercanos al Ejecutivo deslizan que un 1% sería destinado a un seguro colectivo que incrementaría las pensiones más bajas.

No obstante, el Presidente rayaría la cancha en cuanto a quién administrará el ahorro adicional que deberán realizar los trabajadores. A diferencia de Bachelet, Piñera planteará que los trabajadores deberán decidir qué AFP desean que administre este ahorro extra y el Estado no será una de esas opciones. Esto se contrapone totalmente a lo propuesto por la ex Mandataria, quien con su reforma dictaba que un ente estatal debía hacerse cargo de administrar los ahorros extra de los trabajadores.

MAYOR PENSIÓN BÁSICA SOLIDARIA

El Estado también incrementará su gasto en materia de jubilaciones. El Presidente propondrá materializar un aumento gradual de un 42% del llamado “Pilar Solidario” del sistema de pensiones. Este hace mención a las Pensiones Básicas Solidarias (PBS) y Aportes Previsionales Solidarios (APS) que se pagan actualmente a personas que tienen pensiones muy bajas, o lisa y llanamente no tienen derecho a pensión de ningún sistema. La idea del Gobierno es que la Pensión Básica Solidaria (PBS), actualmente de $104.646, aumente cada año conforme la persona envejezca, hasta lograr un 42% de mejora cuando un individuo cumpla 85 años.

BONO A LA CLASE MEDIA

Finalmente, el Mandatario propondrá el pago de un bono permanente a personas con pensiones iguales o inferiores$810.000 aprox. (30 UF). Desde Palacio sostienen que el deseo del Presidente es contribuir a incrementar las pensiones de la amplia “clase media“.

No obstante, para postular a este beneficio, el Estado exigirá que las personas cuenten con un mínimo de años de cotización en algún sistema de pensiones (AFP u otros). Para las mujeres, la barrera mínima será de 16 años de ahorro. Para los varones, el requisito ascenderá a 20 años.

El Gobierno no ha confirmado el monto del bono. Sin embargo, fuentes cercanas sugieren que este ascendería a 0,1 UF ($2.700 aprox.) por cada año de cotización acreditado.

COMPETENCIA

Desde el Gobierno se sostiene que estos cambios generarán un aumento del 40% en las pensiones de los chilenos. No obstante, el pensamiento generalizado entre las autoridades reconoce que, para que estos cambios generen este o un mayor impacto, se requiere que exista mayor competencia en el sistema.

Sin medidas concretas, el plan del Gobierno es que, a mediano plazo, no solo las 6 AFP actuales sean las únicas empresas autorizadas para administrar los ahorros previsionales obligatorios de los chilenos. Esto supondría la entrada al mercado de instituciones financieras como Cooperativas, Compañías Generales de Fondos y Aseguradoras.

Así, el deseo final, es que el sistema de pensiones ya no sea exclusivo de las AFP.